jueves, 20 de marzo de 2014

Nadie.

Todos alguna vez nos hemos sentido invisibles e ignorados. Todos alguna vez hemos sentido que estábamos fuera de lugar, que quizá lo mejor sería refugiarse en un lugar lejos de las personas que nos rodean. Pero por lo general, esos arranques angustiosos de "nadie quiere verme" terminan pasando y quedando atrás. Por lo general.
Hay sin embargo unas cuantas personas cuyo día a día es así. Se sienten desdichados. Aún rodeados de gente, saben que están solos. Son una corriente de aire frío que se escurre entre dos personas. Son pequeños puntos en el mundo sobre los cuales nadie posará sus ojos. Son ese pequeño insecto que zumba en el oído en una tarde de verano y que se espantan de un manotazo sin que el dueño de aquella mano sea consciente de que lo ha hecho. Más que invisibles, más que ignorados, más que solos. Nada sienten, porque no tienen a nadie y sentir sin alguien al lado acaba perdiendo el sentido.
Nadie se preocupa. A nadie le importa. Nadie les ve. Eso es lo que son. NADIE.